“Dr. Fleming es usted un cerdo!”

Dice la leyenda que…

Resulta que el Dr. Fleming se pira de vacaciones dejando sus placas petri y sus asas de siembra por ahí de cualquier manera, sabiendo que el fulano que trabajaba en la planta de abajo esta cultivando hongos.

Sus cultivos de staphylococcus se quedan encima de la mesa en vez de en la estufa, por lo que las bacterias van creciendo poquito a poco. Cuando vuelve al trabajo ni siquiera ventila todo aquello, abre las placas, y los hongos de su vecino se cuelan en los cultivos de Alexander Fleming.

www-retroterapias-wordpress-com-2

Bueno… vaya liada… pues parece que los honguitos del de abajo evitan el crecimiento de las bacterias!!!

albert-alexander_retroterapias
Albert Alexander, primer ser humano tratado con penicilina

Aun así no fue hasta el año 1941 cuando se administró penicilina a un ser humano, más concretamente al policía Albert Alexander para tratarle una infección que se había extendido por toda su cara, al pincharse con la espina de una rosa (tranquilos que no citaremos a Mecano…). El agente falleció debido a la escasez de medicamento sintetizado, los médicos recurrían a su orina para extraer las trazas de penicilina que contuviera.

Putas y puteros, toreros, soldados, misioneros, pediatras, cirujanos, monjas, sacamuelas- barberos, Paquito Sobrido y muchos mas around the world le están eternamente agradecidos al Dr. Fleming por su orden caótico.

Decian en el St, Mary´s…

que no estaba tan contenta Elvira Havishtramp… La pobre!!! liada a fregotearle la botica al cerdaco Fleming… Para si decía que jamas debería haber abandonado su hogar natal en Susfolkupontheessexshire. Hasta podía haberse postulado para ‘sufragette’ de la aldea, cargo que a la postre, y en vista de su ausencia, ocupaba por aquel entonces su prima Maud, aquella que regentaba “El Gorrino y las Campanas” el pub local donde Peyton el mayor le hundió un cayado de guiar ovejas en las costillas de Archibal el menor, al parecer por asuntos de lindes… y es que cuando se trata de lindes la ruindad humana no conoce limite.

Al caso… el 28 de septiembre de 1928 se plantó y le dijo en sus morros:

No, mire Dr. Fleming, yo asi, aquí, para esto, como que no, eh? Le tengo esto empatenao y usted, venga a liarla parda y a dejarlo todo tirado por ahí … y a saber lo que sale de aquí en estas condiciones Esto, asi, no es laboratorio ni es nada… Aquí no hay sitio más que para la Entropía, la Serendipia y la guarrada esa verde que florece en el cubo de la basura…

Los retroterapeutas que además somos bastante rumbosos, le agradeceremos siempre, que indirectamente bautizase un genero musical que nos ha alegrado alguna que otra noche de boite en  boite… EL SONIDO COSTA FLEMING

Anuncios

Un comentario en ““Dr. Fleming es usted un cerdo!”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s